Haya


Reino Plantae, División Magnoliophyta, Clase Magnoliopsida, Orden Fagales, Familia Fagaceae, Género Fagus


Haya, Fagus sylvatica (L.), llamada por los romanos fagus, para los griegos phegos, roble de bellotas comestibles. Arbol que alcanzará entre 25-40 m. Un árbol longevo, caducifolio al que se le calculan edades en pies viejos de 250-300 años. Es uno de los árboles que más claramente muestra cuán diferente puede ser su crecimiento cuando está empaquetado entre muchos más individuos en un bosque, frente a los pies que han sobrevivido a otros pies, quedando aclarados a veces con otras especies (quizás robles): la primera foto muestra como adoptan una forma cilíndrica, recta, manteniendo el dosel de hojas en altura, sin apenas ramas a nuestra altura; la segunda foto pertenece a un ejemplar ya viejo, que además creció entre rocas que posteriormente han caído disgregadas dejando el espacio al árbol. La cuarta foto de un ejemplar anciano en un barranco, muestra un individuo que ha copado el espacio en altura, agarrado a un terreno de coluviones, mientras a su alrededor otros restos de hayas jóvenes muestran que no mantuvieron el tipo suficientemente.

Es un espectáculo ver la disposición horizontal de las hojas, especialmente las que están bajo la copa y necesitan captar la luz que les correspondería no por derecho sino por el cilindro de luz que les llegue.

El haya, una vez desarrolladas sus hojas y con suficiente porte, no permita crecer a ninguna otra planta: apenas algunas lo logran, aquellos que soportan o incluso están adaptados a la umbría como el acebo, o el tejo. De ahí que cuando entramos a estos bosques, podamos notar cómo la vista se asemeja miremos a donde miremos, entre los troncos grises y lisos. En los bordes de estos bosques, pueden encontrarse roble albar o roble carballo que muestran que apenas logran crecer o lo hacen casi enfermizos, dominados por las hayas. Todo resto de las hayas ue hay en el suelo frena cualquier intento de germinción de otras plantas (efecto alelopático).

Los bosques que forman en laderas o fondos de valle, siendo  hermanos lejanos, están en Grecia, en Italia, en Finlandia, en Suecia, en Bélgica, en Alemania... y en España. Los suelos deben ser fértiles y frescos, y aunque prefieren los calizos, se adaptan de hecho a suelos silíceos. Eso sí, su tasa de transpiración es alta (al igual que la altura que alcanzan, con un enorme gasto energético), lo cual los sitúa en zonas con abundante humedad y lluvias. En las altitudes inferiores, podrá intercalarse con robles, pinos, y conforme subimos en altura (logra vivir a los 2000 m) deja paso a los abetos.

Es otro de los alimentadores de cerdos (los hayucos tiene un valor proteico muy alto). Los castellanos tienen un refrán que indica los tres grandes alimentos recolectados del bosque (quizá desde época romana): "estratifica con maña, hayuco, bellota y castaña". Esto sustituye en todo caso la falta de pastos en los hayedos, cubiertos permanentemente por la hojarasca, musgos, cortezas, tocones, ramas rotas, pedreras, y las notables pendientes que suelen cubrir, donde otros no lo lograrían de igual modo.

El espectáculo del color otoñal, y el desnudo con los vientos del otoño-invierno, son completamente inolvidables. 
bosque de abeto blanco o común (Abies alba) y hayas en el Pirineo


Los bosques de hayas fueron diezmados con las glaciaciones ocurridas 9000 años atrás. Sin embargo han prosperado nuevamente: se les calcula una velocidad de extensión de su territorio hasta hoy de aproximadamente 4 km anuales.


En piso montano, 1100 m, la humedad y nieblas que traen los vientos del cantábrico mantienen el nivel de humedad alto en los hayedos, siendo los troncos tapizados de musgo, hongos y líquenes, especialmente en los pies más viejos, al igual que el suelo que permanece todo el año cubierto de un manto de hojarasca que varía entre los 2 y los 8 cm de espesor (collado de Lindux).

 

Hayas en las proximidades de Donamaría, padres de otras hayas ya por su tamaño, sin competencia en un terreno dominado por las hayas.

Fotos correspondientes al hayedo en la Selva de Irati, donde forma una extensión boscosa considerada una de las más grandes de Europa, y bosque primigenio.

fruto verde en el verano

en el otoño e invierno se abren los hayucos saliendo hasta tres semillas

 

Oskia

Encinar de Oskia, y bosquetes aledaños al curso del río Arakil, tras pasar el estrechamiento entre el Txurregui y el Bizkai.

Un recorrido corto entra al bosquete de la margen izquierda del río; el otro recorrido continúa hasta la finca de equinos de Oskia, que linda con el río y en el cortado.

 ¿Porqué un encinar? Porque en él podemos gozarla como leones atendiendo a dos épocas especialmente. El invierno será el momento en el que, estando el bosque a savia parada (salvo las encinas), los musgos, líquenes y hongos están retomando toda su fuerza, se tersan, se expanden, aceleran la descomposición de la materia orgánica muerta, incluso de las maderas más duras. El verano, tras los preparativos de la primavera, podremos ver aves forestales, artrópodos, mamíferos medianos y alguno mayor, aves de ribera, que tienen tanto el refugio del bosque de cubierta cerrada, el sotobosque arbustivo denso, la hojarasca que permanece, las lianas y matorral bajo, y la ribera del río tan próximo.

El invierno permite reconocer algunos sitios en los que las madrigueras o nidos pueden volver a ser utilizados, o los caminos de campeo que siguen los animales. Además, los pequeños claros o cultivos, serán zonas de caza para algunas especies. La arista del Txurreui que llega al río, es un buen sitio para contemplar algunas aves de roquedo.

También es cierto que no hay dos bosques iguales: el paseo por l interior, por los senderos, le da a entender a uno las difernecias entre árboles jóvenes, retoños, abuelos, heridos, enfermos, ya caídos, o algunos que entran en disputa con algún pino cercano.

El recorrido por la margen derecha tiene varios manantiales que descargan abundante caudal en invierno, algunas de las oquedades de ellos de fácil acceso. 

El recorrido mayor se bifurca en un punto (a la izquierda sigue la senda del GR, a la derecha a la finca de equinos). Las laderas y los bosques que descienden al río son de encina y carrasca. Al final del recorrido, la finca acaba en una zona de descanso y campeo para los caballos, con arbustos de Rusco muy fuertes y abundantes, bajo encinas. 

La ribera es utilizada por los cormoranes que pescan ya desde Erroz, y martines pescadores.

Rusco

Reino Plantae, División Magnoliophyta, Clase Liliopsida, Orden Asparagales, Familia Asparagaceae, Género Ruscus

paraje Oskia, Navarra

paraje Oskia, Navarra

     

Arbusto hasta 80 cm de altura, perenne, rizomatosa, extendiendo sus raíces subterráneas y extendiendo algunos brotes que saldrán a la luz. Característica es la presencia de falsas hojas (filocladios), con punta muy rígida y punzante (al paso de la mano se siente inmediatamente). Las hojas verdaderas son diminutas, presentes en las axilas, de apenas 4 mm de longitud. 

Floración en invierno y primavera, fructifica en otoño: el fruto es una baya roja de aprox. 1 cm, con dos semillas. Prospera en los suelos secos y básicos, en la sombra, tipicamente en encinares, al gual que el durillo.

Utilizado medicinalmente como antiinflamatorio, favorecedor de la circulación, diurético, y en la eliminación del ácido úrico.



Draba dedeana

Reino Plantae, División Magnoliophyta, Clase Magnoliopsida, Orden Brassicales, Familia Brassicaceae, Género Draba

Draba dedeana Boiss. & Reut. (Draba cantabrica Willk.)

Planta endémica de la mitad septentrional de la península, perenne de piso montano (desde 600-2000 m), en fisuras de rocas (y gleras) calizas, crece cespitosa y almohadillada. Las hojas se unen en rosetas basales muy densas, flores con pétalos blancos. 

Floración entre Marzo y Mayo. No forma comunidades extensas, siempre pies aislados o a lo sumo pequeños grupos.

 Draba dedeana.jpg

 

Jazmín silvestre, Rompepiedras

Resultado de imagen de Saxifraga trifurcata  

Reino Plantae, División Magnoliophyta, Clase Magnoliopsida, Orden Rosales, Familia Saxifragaceae, Género Saxifraga 

Jazmín silvestre, Saxifraga trifurcata Schrad.

Planta endémica del pirineo y cantábrico, presente en gleras o canchales (piedras angulosas), rupícola, perenne. Al igual que el culantrillo de pozo o el culantrillo negro, utilizada para disolver cálculos (saxum, peñasco o roca; fragia, romper, quebrar). Presente entre 500-1500 m (piso montano preferiblemente). Localizable en fisuras o grietas de las rocas calizas.