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Oskia

Encinar de Oskia, y bosquetes aledaños al curso del río Arakil, tras pasar el estrechamiento entre el Txurregui y el Bizkai.

Un recorrido corto entra al bosquete de la margen izquierda del río; el otro recorrido continúa hasta la finca de equinos de Oskia, que linda con el río y en el cortado.

 ¿Porqué un encinar? Porque en él podemos gozarla como leones atendiendo a dos épocas especialmente. El invierno será el momento en el que, estando el bosque a savia parada (salvo las encinas), los musgos, líquenes y hongos están retomando toda su fuerza, se tersan, se expanden, aceleran la descomposición de la materia orgánica muerta, incluso de las maderas más duras. El verano, tras los preparativos de la primavera, podremos ver aves forestales, artrópodos, mamíferos medianos y alguno mayor, aves de ribera, que tienen tanto el refugio del bosque de cubierta cerrada, el sotobosque arbustivo denso, la hojarasca que permanece, las lianas y matorral bajo, y la ribera del río tan próximo.

El invierno permite reconocer algunos sitios en los que las madrigueras o nidos pueden volver a ser utilizados, o los caminos de campeo que siguen los animales. Además, los pequeños claros o cultivos, serán zonas de caza para algunas especies. La arista del Txurreui que llega al río, es un buen sitio para contemplar algunas aves de roquedo.

También es cierto que no hay dos bosques iguales: el paseo por l interior, por los senderos, le da a entender a uno las difernecias entre árboles jóvenes, retoños, abuelos, heridos, enfermos, ya caídos, o algunos que entran en disputa con algún pino cercano.

El recorrido por la margen derecha tiene varios manantiales que descargan abundante caudal en invierno, algunas de las oquedades de ellos de fácil acceso. 

El recorrido mayor se bifurca en un punto (a la izquierda sigue la senda del GR, a la derecha a la finca de equinos). Las laderas y los bosques que descienden al río son de encina y carrasca. Al final del recorrido, la finca acaba en una zona de descanso y campeo para los caballos, con arbustos de Rusco muy fuertes y abundantes, bajo encinas. 

La ribera es utilizada por los cormoranes que pescan ya desde Erroz, y martines pescadores.

Encina


bosquete de encinas en Oskia, al borde del Arakil (Navarra), formando una diminuta dehesa acompañada por ...

De las dos subespecies ilex, Q. ilex subsp. ilex. Alcanza de 16 a 25 m. Formas arbustivas jóvenes parecidas a la coscoja (Q. coccifera).

De hoja verde oscuro y coriácea, lo que ralentiza la transpiración en momentos calurosos y secos (con entre 7 y 15 nervios (más que la subespecie ballota); perenne por 4 años, presentan espinas en las ramas jóvenes o más bajas del árbol. En el envés un vello grisáceo las distingue de la coscoja. Floración de Marzo a Mayo, a partir de temperaturas de 20ºC.

El tronco se agrieta en cualquier dirección, formándose un mosaico de fragmentos de corteza que tiende a oscurecerse hasta el gris oscuro-negro. Se asocian las raíces con hongos formando las micorrizas. Uno de los hongos de éstos suelos de encinares es la trufa negra (Tuber melanosporum).

Su clima idóneo es el mediterráneo seco, en entornos más húmedos le sustituyen robles, alcornoques o quejigos. En la vertiente cantábrica, forma bosques de árboles estrechos, bajos, con abundante matorral espinoso, siempre sobre suelos calizos.


Especie monoica: los amentos masculinos erguidos acaban colgando, pasando del amarillo al naranja; flores femeninas pequeñas, aisladas o por pares, salen a partir de los brotes anuales, sobre un pedúnculo muy corto, tornando del rojo al amarillo o naranja. La reproducción frecuente es la alogamia ente diferentes pies alejados, siendo posible la autogamia (siendo la producción de bellota mucho menor).

masculinas

femeninas

La bellota madura en el otoño, pudiendo durar la caída hasta diciembre o enero. Comienzan a ser productivas desde los 15-20 años en adelante.

Es de observar cómo los troncos caídos, ramas o tocones, persisten largo tiempo hasta que los descomponedores lo convierten en materia orgánica viva, debido a la dureza de su madera. Sufre la "seca de la encina", provocada por Phytophthora cinnamomi, que desata la pudrición de las raíces, el amarilleo y caída de hojas, o también Diplodia.

    El piral de la encina (y del roble), la mariposa Tortrix viridiana, y el escarabajo longicorne taladrador, capricornio de las encinas (Cerambix cerdo) son dos de los enemigos naturales, la primera resultando plaga ante la falta de control de sus predadores naturales (aves), a lo largo de la primavera cuando se alimentan de los brotes.

El capricornio pasa unos 4 años como larva, tras desarrollarse a partir de los huevos introducidos en la madera; un verano se transformará en pupa y posteriormente a lo largo de todo un año en adulto (imago) al cabo del verano siguiente. Como adultos apenas viven dos o tres semanas, siendo de hábitos nocturnos.

Tortrix viridana02.jpg



Reserva Natural de Basaula

Barranco en las estimaciones al sur de la sierra de Lóquiz. Las aguas procedentes del karst están recogidas en la instalación del nacedero Del Río Itxako. Entrega las aguas al río Urederra, siguiendo el curso de la carretera.

Digo yo que quien se acerca una sóla vez, no ve nada. Este es uno de los lugares en los que ocurre esto: la segunda y la tercera vez que acudimos a un lugar, comenzamos a entender que en él hay varias "zonas de vida" diferente (que llamamos hábitats).

Solo empezando por la cueva, tenemos una muestra directa de uno de los elementos de las formaciones del karst, aún estando el agua desviada al nacedero actualmente. Esta cueva tiene sus réplicas en otros sitios en los que el agua no es controlada y sale libremente. Las oquedades o cuevas menores, están localizables en diferentes puntos del barranco. Sobre ella, los roquedos son una zona para plantas rupícolas, y también para aquellos robles que sostienen y se agarran a la roca caliza en equilibrio.

El barranco, presenta dos especies que dominan una altitud cada una: el roble (abajo) y el haya (arriba), entre zonas y pedregales y canchales que han llegado desde el desprendimiento de los roquedos: la huella clara de la erosión que sufren éstos. En las lomas superiores del barranco, zonas claras disponen de matorral y pasto en claros, donde es más fácil observar al amanecer o atardecer algún cazador de cuatro patas haciendo recorrido de campeo.

 


entrada a la cueva de Basaula, cerrada al público




enebro (Junniperus comunis)


Especies que encontraremos:

boj (Buxus sempervirens)

guillomo (Amelanchier ovalis)

madreselva (Lonicera etrusca, L. implexa

rosal (Rosa micrantha)

gayuba o uva de oso (Arctostaphylos uva-ursi)

o Helictotrichon cantabricum 

enebro (Juniperus communis) con una sola banda blanca en las hojas